La dama duende. De Calderón

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La lluvia, presagio, dicen, de buenos augurios, tampoco quiso perderse el estreno en Almagro del que quizás sea el Calderónmás irónico, descarado y fresco. La mirada certera y apasionada de Helena Pimenta comandando el barco, la pluma y la palabra justas de Álvaro Tato al frente de la versión y los siempre proverbiales actores de la CNTC nos llevan de la mano y nos invitan a ser quienes queramos y a inventar nuestro propio destino. La lluvia, no podía ser de otro modo, presagiaba un estreno aplaudido, esperado y espectacular que, sin duda, repetirá parabienes en cuanto levante ahora el telón del Teatro de la Comedia.

“DONDE EN EFECTO encerrada / sin libertad he vivido, / porque enviudé de un marido / con dos hermanos casada”.

Lamenta su sino Doña Ángela, joven viuda cuyo difunto marido la ha dejado endeudada de por vida y confinada en una casa por sus dos hermanos. Pero hete aquí que un día albergan en ella a un amigo, Don Manuel, cuya habitación comunica secretamente a través de una alacena con la de la dama. Y allí se presenta ella, “rebelde lúdica de pura estirpe cervantina”, para hacer que él ni quiera ni pueda escapar de sus enredos.

Una mirada femenina

Dice Álvaro Tato, autor de la versión de esta comedia de Calderón que ya triunfó en Almagro y que da comienzo a la nueva temporada de la CNTC, que la primera vez que leyó este texto, en su etapa universitaria, le pareció una comedia deliciosa y que ahora ha visto su enorme profundidad vital. “Nos enfrenta a la posibilidad cervantina de rein-ventarnos a través del juego, la ficción y la aventura”. A estas palabras añade Helena Pimenta, directora de la compañía y del montaje: “el humor es el filtro a través del cual el dramaturgo nos presenta cuestiones como la búsqueda de la propia identidad, el conflicto entre ilusión y realidad o la encrucijada entre el ser y el parecer”.

De este Calderón “irónico, festivo, afilado, liviano, pero no ligero, muy lejos del tópico de la solemnidad, un maestro del humor a fuego lento” –según Tato– la directora ha

hecho una función impecable con una visión fascinante, poética e integral. “Es una obra con estructura circular y dinámica que alberga un extraordinario verbo y unos personajes contradictorios”, nos cuenta Helena, y añade: “Entre el sueño y la realidad, entre la risa y el asombro, las palabras de Calderón nos descubrirán situaciones relativas a la mujer, a los sentimientos, al engaño, a la libertad. Situaciones que proceden de nuestro pasado lejano y cercano e, incluso, de nuestro presente. El humor se aliará con nosotros para perder el miedo a enfrentarlas”.

Un montaje brillante

Marta Poveda –Doña Ángela–, Rafa Castejón –Don Manuel–, David Boce-ta –Don Luis–, Álvaro de Juan –Don Cosme–, Paco Rojas –Rodrigo–, Joaquín Notario –Don Juan–, Nuria Gallardo –Doña Beatriz–, Cecilia Solaguren –Isabel– y Rosa Zaragoza –Clara–.

Inmersos en un Madrid decimonónico y un tanto fantasmal, en medio de una sociedad obsesionada por la apariencia, imbuidos por fragmentos deconstruidos de piezas como “Il trovatore”, “La traviata” u “Otello” que remiten al drama operístico –Ignacio García firma la adaptación musical– y al amparo de equívocos, falsas apariencias, medias verdades y medias mentiras, los actores transitan por los versos de este Calderón cuya versión “busca las esencias de esta comedia y la comprensión del texto sin renunciar a su belleza poética”, dice Tato. Finaliza: “La imaginación como pasillo secreto que lleva a la libertad. Amor, deseo, enredos y celos. Magia y creencia. Risas, sonrisas, carcajadas y toneladas de belleza en verso”.

La crítica ha dicho…

“La factura del montaje es exquisita (…) Otra pieza de orfebrería de la compañía, que mantiene el sobresaliente nivel de los últimos años”, El Mundo.

“David Boceta y Rafael Castejón conducen sus monólogos con elocuencia y Marta Poveda los suyos con musicalidad. El joven Álvaro de Juan es un gracioso con gracia (…) Cecilia Solaguren tiene un buen ramillete de ocasiones para desplegar su proverbial vis cómica, Nuria Gallardo resuelve con oficio el papel (…) y Joaquín Notario hace un barbas de libro”, El País.

“Una función situada por Helena Pimenta en un código certeramente acercado a lo bufonesco”, ABC.

“Un montaje bien organizado, limpio y medido, con un gran trabajo actoral”, Lanzadigital.

“El Calderón más cómico y feminista (…) un caluroso público rendido a la retranca y al humor del verso de Calderón de la Barca”,El Confidencial.

Desde el 5 de Octubre

TEATRO DE LA COMEDIA

Príncipe, 14. Tel. 91 532 79 27.

 

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