HACE TIEMPO, GERARD JOFRA, hijo del inolvidable humorista Eugenio, recibió la llamada de un admirador de su padre y le envió un vídeo en el que le imitaba entre amigos. Como tantos otros, pero diferente…
Nació así este homenaje: primero, el exitoso “Reugenio. Con todos mis respetos” y, ahora, su continuación, este “Hablamos” en el que se recuperan chistes míticos “y se interpretan otros que Eugenio no llegó a contar y que guardo en libretas suyas”, dice Jofra, productor del espectáculo.
HAY EUGENIO PARA LARGO
Ese es precisamente uno de los alicientes de “Hablamos”, que el público va a descubrir nuevas historias: “Hay muchas libretas y yo tengo dvd’s y algún disco totalmente inédito”, confiesa.
Lleno de sorpresas, el espectáculo culmina con un diálogo virtual entre el cómico Reugenio y el genial humorista Eugenio, al que se ha traído del más allá en un mano a mano, un auténtico duelo en el que “uno se mete con el otro y, claro, el jefe siempre es el jefe”, nos cuenta entre risas su hijo y añade: “lo quiero recordar al máximo, que los que lo vieron en su momento lo puedan recordar y los que no, puedan ver lo que Eugenio hacía encima del escenario”.
Y lo que Eugenio hacía encima del escenario, con esa voz nasal y ese atuendo lúgubre, no era otra cosa que ser él mismo. Tanto es así que quien bien lo conoció nos dice que su éxito radicaba en que “no había mucha diferencia entre el Eugenio de encima del escenario al que estaba sentado conmigo en el sofá”. Un humor inteligente y una autenticidad que supo convertir en risas a través de la seriedad que le caracterizaba.
“El espectáculo termina con chistes a la carta. Cada función acaba de una forma totalmente diferente porque durante los últimos quince o veinte minutos es el público el que decide los chistes que quiere que cuente Reugenio”. Así que ya saben, vayan pensando cuál es el suyo…
EUGENIO, UN MITO DE NUESTRO HUMOR
“Saben aquel que diu…
- Oiga, ¿este balneario es bueno para el reuma?
i el otro diu…
- ¿Que si es bueno? Hombre… aquí lo cogí yo…”.
Les suena, ¿verdad? Tiene el sello personal e intransferible de uno de los grandes del humor de nuestro país. Eugeni Jofra Bafalluy, más conocido como Eugenio, nació en Barcelona en 1941. Joyero de profesión, comenzó su camino artístico a la guitarra formando el dúo musical ‘Els Dos’ junto a su esposa, Conchita Alcaide Rodríguez. En esa época y entre amigos, era Eugenio quien contaba algún que otro chiste hasta que un día un empresario llamado Amadeu le propone trasladarlo a los escenarios y hacerlo a diario durante las actuaciones que tenía el dúo. Y ahí empezó todo, ahí comenzó a forjarse toda una leyenda y un referente del humor a nivel nacional que continúa siéndolo hasta la fecha. Porque, aunque hace ya una década que el humorista falleció, nos dejó su mejor legado: la risa.